Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, completa una larga trayectoria como funcionario en al Ayuntamiento de Madrid.
Veló sus armas literarias con un libro de poemas, Señales de humo (1972), después de haber colaborado en la fundación de la revista Claraboya. Llegará, casi inmediatamente, Memorial de hierbas (1973), una recopilación de cuentos. Y así arranca una proteica carreras literaria: Apócrifo del clavel y la espina (1977), Blasón de muérdago (1977), Relato de Babia (1981); Las estaciones provinciales (1982), La fuente de la edad (1986) —Premio de la Crítica y Premio Nacional de Literatura—, Las horas completas (1990), El expediente del náufrago (1992), Camino de perdición (1995), La mirada del alma (1996), El paraíso de los mortales (1998)...
Con El espíritu del páramo (1996) se inicia una trilogía (recogida en El reino de Celama, 2003) que lleva su obra a una cima de la literatura española. La segunda entrega, La ruina del cielo (1999), obtuvo de nuevo los premios de la Crítica y Nacional de Literatura.
Fantasmas del invierno (2004), La piedra en el corazón (2006), La gloria de los niños (2007), El animal piadoso (2009), Azul serenidad (2010), Pájaro sin vuelo (2011), La cabeza en llamas (2012) jalonan un catálogo soberbio.
En Fábulas del sentimiento (2013) se recoge una formidable cosecha de novelas cortas, y su obra breve se reunió en el Árbol de los cuentos (2006). Ha reflexionado en varios ensayos sobre el oficio de escribir.
Por el conjunto de su obra recibió en 2000 el Premio Castilla y León de las Letras.
Es miembro de la Real Academia Española.