En su niñez fue motril y guardó los rebaños en las majadas de los Picos de Europa, acompañando a su padre que era pastor trashumante. Cursó sus estudios de humanidades, filosofía y teología en el monasterio de El Escorial. Una vez cumplido el servicio militar en el Sahara español, se trasladó a Barcelona donde se ha convertido en un empresario de éxito.
Ha colaborado en numerosos programas de radio siendo muy celebradas sus intervenciones en los programas de Luis del Olmo.
Tiene dos grandes aficiones: la poesía y la música. Ha publicado varios cancioneros populares (Cantares, Aires de la mi montaña y Cancionero andaluz) y estimulado la formación de rondallas y grupos corales.
Hasta donde alcanza el recuerdo, los hombres de su familia se dedicaron a la ganadería trashumante. Él, para hacerse perdonar la quiebra de esa tradición, ha llevado a sus libros toda esa epopeya: La canción del rebaño e Infancia de las lunas.