La catedral de Calahorra celebra una devoción (a los mártires) que se remonta hasta el siglo IV, y lo hace en un entorno de refinamiento artístico y arquitectónico promovido por el mecenazgo de capitulares humanistas.  Esta guía propone un eficiente acercamiento a todo ello.

Jesús de Felipe Castillón

Formato: 120 X 170 mm
Extensión: 64 páginas
Encuadernación: rústica cosida
PVP: 6,00 €

ISBN: 978-84-941432-3-6

 

 

En la introducción a este volumen, Miguel Díez ‒gran teórico del género con algún estudio canónico‒ escribe: “Los cuentos tradicionales son hitos dispersos del imaginario universal, de la memoria colectiva, y florecen en todas las lenguas, se revisten de distintas formas, se relacionan y engarzan misteriosamente e impregnan ‒sin que nos demos cuenta‒ el aire que respiramos, los sonidos que oímos, las imágenes que vemos y las vidas que vivimos. Mantener viva la memoria de esos viejos cuentos, conocerlos ‒leyéndolos o escuchándolos‒ es el modo de integrarnos en la comunidad humana, de zambullirnos en las aguas profundas del mar del Mundo”. Es difícil decirlo mejor, con más precisión y belleza. Y muy probablemente, ese sea el sentido final de este libro: guardar respeto por lo que fuimos y dignificar un poco lo que somos.

Por esta tierra donde se entrecruza la morriña galaica, la mística astur y la épica meseteña, se teje la palabra con cierta destreza. Lo expuso por vez primera Luis Mateo Díez. La literatura leonesa actual proviene de la oralidad, de los cuentos al amor de la lumbre. Luego de pasearlos por otros ámbitos se les fueron adhiriendo esos recursos que hoy llamamos cultura. Y todos en mayor o menor medida somos herederos de aquello. Luego, esta conclusión ha tenido su fortuna académica y ha caminado por el filo del tópico.

Por otra parte, una coincidencia generacional como la que disfrutamos es estadísticamente imposible y probablemente no se repetirá. Hay en León un sustrato, un humus primigenio en el que enraízan esos académicos, esos cervantes, esos premios nacionales: la devoción por la palabra escrita. Miles de silenciosos cultivadores del renglón que esconden cada noche el logro de sus desvelos. Las páginas de Cuentos de León narrados por... son testimonio del reconocimiento a algunos de ellos.

Al fin, también cabe enfocar el asunto con extrema sencillez: convocar un concilio de amigos para que pongan en limpio nuestros sueños.

Dice Luis Mateo en el prólogo: “Los cuentos leídos administran la huella de una emoción, de una sorpresa, de un recuerdo, en nada nos son ajenos”.

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La primera entre tres, De martyrium a catedral, Cronología, Un lugar para la salvación, Exterior del templo, Espacios de culto, Sacristía monumental, Claustro gótico.

{tab Muestra}

El edificio es un templo gótico tradicional a pesar de los vaivenes de su construcción. Es cruciforme, con tres naves de tres tramos y capillas entre los contrafuertes. El crucero, también de tres tramos, tiene las dimensiones de la nave central. La cabecera es pentagonal, formada por la capilla mayor con presbiterio ochavado, dos capillas colaterales y girola con capillas. La unidad formal la proporcionan el espacio cruciforme y las nervaduras del mismo tipo en las bóvedas. El cuerpo de naves, como el crucero, es del gótico tardío. Sobrio, con pocas ventanas. Los pilares parecen más esbeltos porque los nervios arrancan directamente de ellos. Marca el camino hacia el altar, acentúa lo ascensional y realza el espacio cruciforme. Al construir la capilla mayor y las colaterales reformaron el crucero para conseguir un espacio propio de las iglesias salón en el que, por sus dimensiones, se integraba la nave central. En esta parte, con abundantes ventanas, aparecen elementos renacentistas: el espacio, la iluminación, pilares, arcos, frisos y peanas.

{tab Reseñas}

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