En este volumen se recuperan veintiséis episodios violentos repartidos por la provincia de León, desde el crimen de Matasiete (1330) hasta el reciente magnicidio de la presidenta de la Diputación (2014). Con un ágil tono periodístico, el autor no solo atiende el crimen, también su contexto y su castigo, construyendo una radiografía social que va más allá del hecho en sí. Dar cuenta de estos dolorosos episodios, nos permite indagar en nuestro subconsciente colectivo y dar luz a esos espacios oscuros.

Javier Tomé

Formato: 155 X 220 mm
Extensión: 288 páginas
Encuadernación: cartoné
PVP: 18,00 €

ISBN: 978-84-943305-4-4

 

 

En este libro, Javier Tomé –largo cultivador de la crónica negra en nuestro país– pone a prueba al lector, mostrándole cuán perturbadora puede ser la realidad escondida tras los actos cotidianos. Pues pocas veces la conducta delata de antemano al homicida, sus modales y actitudes rara vez invitan a la sospecha. Y esa violencia sin plan ni propósito es la que más desconcierta. Los mecanismos que disparan el arrebato sangriento suelen ser de una simpleza esclarecedora, como corresponde a los impulsos primarios que revela.

Otra dolorosa lección que nos regala el libro es lo inmadura que ha resultado, a lo largo de la historia, nuestra sociedad, exculpando arbitrariamente y sin rigor a auténticos psicópatas. 

El autor no solo ha entrado en las grietas de unas mentes capaces de acabar con la vida de un semejante, también penetra por los costurones de una sociedad con múltiples y erráticas varas de medir. Y nos ofrece un espejo que devuelve una imagen..., aterradora.

{tab Indice}

Introducción, Lances de capa y espada [crimen de Matasiete] 1330, Ajuste de cuentas en palacio [crimen del obispo Vergara] 1478, Un hombre lobo hermafrodita [crímenes de Romasanta] 1843, Liberales contra carlistas [ejecución de Pedro Balanzátegui] 1869, El sueño delator [crimen de la viuda Pumariega] 1893, Amistades peligrosas [crimen de Villoria] 1902, Justicia errada [crimen del Miércoles de Ceniza] 1903, Pornografía de la violencia [crimen de Flora] 1904, El diablo de los celos [crimen de la calle Cervantes] 1906, Un atropello blasfemo [crimen del cura de Jiménez de Jamuz] 1908, Matonismo pendenciero [crimen en el correo de Galicia] 1918, Violencia anarquista [crimen de Regueral] 1923, Intrigas de campanario [crímenes de Quintana de Raneros] 1929, Mineros versus patronos [crimen de Hulleras de Sabero] 1931, Bandoleros con tricornio [crimen de Arriola] 1945, El león de la Cabrera [crimen de Girón] 1951, Nubes troneras sobre el Bierzo [crimen de la niña mártir] 1960, Pedazos de pasión por la cuneta [crimen del Portillo] 1975, El mal absudo [crimen del bebé arrojado al Cea] 1981, Explosión de violencia demente [crimen ‘de la cabeza’] 1983, Pederastas y contrabandistas [crimen de Celia Rodríguez] 1986, Dramas de alcohol y amor [crimen punki] 1987, Las grietas de la mente [crimen del Corpus] 1996, Matarife de mujeres [crímenes del psicópata] 2004, Codicia fría y mortal [crimen de la joyera] 2011, Los mecanismos del odio [crimen de Isabel Carrasco] 2014.

{tab Muestra}

Aprovechando el fragor del tiroteo, el padre Calixto conseguiría escabullirse del lugar de la masacre y, una vez a salvo, telefoneó a la Guardia Civil de Gradefes para comunicar tan espantosa tragedia. El aviso fue recibido por el sargento Pablo Álvarez Villacorta, que se dirigió de inmediato a Herreros de Rueda en compañía del guardia civil Rafael Díez Presa, de veintiséis años. En apenas veinte minutos se encontraban en la calle Real y ante un espectáculo dantesco: frente a la casa del agresor, tres personas estaban abatidas en el suelo. Dos de ellas habían muerto, pero la tercera aún se debatía con espasmos agónicos. Decididos a salvar esa vida que se escapaba por instantes, los miembros de la Benemérita pidieron al tirador que les permitiera rescatar al herido.

En vista de que Jesús Andrés Iglesias seguía disparando a mansalva, sordo a sus ruegos, Pablo y Rafael se acercaron a la víctima para sacarla del lugar. Pero también en esta ocasión el enloquecido francotirador demostró su pericia de experimentado cazador, alcanzando al guardia Rafael Díaz con una certera descarga. Igualmente, el sargento Villacorta resultaría herido de gravedad a causa de diversos perdigones alojados en su espalda, la axila derecha y un brazo.

(...)

Antes de salir hacia Herreros, los agentes ahora agredidos habían pedido apoyo a una patrulla del Seprona que se encontraba investigando un incendio en las proximidades. Así que pronto llegaron refuerzos y distintas dotaciones de la Benemérita establecieron un cerco sobre el agazapado asesino. La prioridad de las fuerzas de orden público era recuperar a los muertos y heridos, especialmente a Rafael, que aún respiraba. Fue entonces cuando se produjo el siguiente diálogo entre la Guardia Civil y Jesús Andrés:

–¡Oiga, haga el favor de retirarse de la ventana que vamos a sacar a los heridos!

–Yo quiero que venga el gobernador civil –respondió el francotirador, que estaba fumando y oyendo música a todo volumen.

–¡Sea humano y deje que retiremos a los heridos!

–¡No!

{tab Reseñas}

“Podría ser un libro de relatos salvajes, a lo Edgar Allan Poe, si no fuera porque son reales, desde el primero al último”.

Verónica Viñas, DIARIO DE LEÓN [2/VI/2015].

“Se ha acertado con el tono y también con la selección. La crónica (26 crímenes) transita desde el siglo XIV –matanza de Matasiete– al reciente magnicidio de Isabel Carrasco –único episodio sub iudice–, recorre la provincia de norte a sur y de este a oeste, y hace inventario de las múltiples raíces del mal, desde las más absurdas o azarosas, a las más frías y calculadas. Javier Tomé, bregado por sus trabajos anteriores recuperando el periodismo decimonónico, retrata con mano maestra el contexto social que ampara, juzga, condena o exculpa al homicida; logrando uno de los aciertos mayores del libro”.

Gabriel Fernández, ‘Filandón’ / DIARIO DE LEÓN [28/VI/2015].

“El relato de la historia de los crímenes es el reflejo de toda una sociedad y su evolución a través de los momentos más negros. En esta obra que hoy presento, Javier Tomé hace un relato exacto y muy bien escrito de la parte oscura del ser humano”.

Francisco Pérez Abellán, entrevista en LA NUEVA CRÓNICA [30/XI/2015].

 

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