Hijo de la cultura trashumante, Eleuterio Prado ofrece en este libro su voz más depurada, sus versos más tersos, su métrica más ajustada. Nanas, poemas pastoriles, canciones jocosas o cuentos romanceados completan un formidable repertorio dedicado a los niños, pero que los adultos apreciaran en todo su esplendor. Las bellas ilustraciones se deben a Alberto Ramos Franco.

Eleuterio Prado

Formato: 200 x 275 mm
Extensión: 128 páginas
Encuadernación: cartoné. Contiene CD.
PVP: 20,00 €

ISBN: 978-84-941432-7-4

 

Los cuentos romanceados y las canciones rimadas pertenecen desde siglos a la tradición oral de la montaña Cantábrica. Leyendas, sucedidos, aventuras y tradiciones han llegado por este método hasta nosotros, desde un pasado más remoto del que podamos imaginar. Cuando Eleuterio Prado –heredero de una larga saga de pastores trashumantes– quiso dejar constancia de su infancia, adoptó el uso natural de la métrica pastoril. Entre sus recuerdos más entrañables está su abuelo recitando en la cocina por la larga noche del invierno.

Ahora él es el abuelo. Y tiene cosas que contar a esas generaciones que no conocieron el ulular del cárabo, el aullido del lobo o el silbido del águila... Todo expuesto con una sabiduría y ternura extraordinarias, infiltrando lo popular con una refinada cultura etnográfica. Como cuando convierte a las cigüeñas en heraldos del regreso primaveral de los rebaños. 

La dureza de aquellos tiempos queda así dulcificada y enaltecida por el arte literario.

{tab Indice}

El abuelo también fue niño (prólogo), Nanas de duermevela, Animalitos del abuelo, Nanas del campo verde, Nanas del pastorcillo, El pequeño mundo del abuelo, Versos para la sonrisa, Otros poemas, Para terminar... un cuento.

{tab Muestra}

En tu dormir más dulce, / plácidamente, /mis brazos se hacen cuna / para tenerte. // Contemplad, luna llena, / mi niño duerme, / apagad vuestra llama, / no se desvele. // El ángel de mi vida, / ángel celeste. // Abismada a la hondura / de tus enojos, / la noche se hace llanto / sobre tus ojos. // Sobre tus ojos, niño, / sobre tus ojos, / amanece la aurora / poquito a poco. // Y enjoya tus mejillas / un llanto de oro. // A las flores más tiernas / las mece el viento, / al corazón herido / sus sentimientos...

{tab Reseñas}

“Dedicada a sus nietos, la obra se convierte en un camino estético de recuperación de viejas vivencias del autor, que sirven de documento para rescatar el mundo de los pastores trashumantes”.

Nicolás Miñambres, ABC/ Castilla y León [27/IX/2014].

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